Tiempo de lectura: 5 minutos - Kabbalah: Básico
La Parashá de esta semana, llamada Kedoshim (Santos) está colmada de leyes y mitsvot para el pueblo de Israel que sólo leerlas suenan agobiantes y agotadoras para cualquier persona. Bajo este contexto, es común asociar la santidad o “ser santos”, que es el nombre de esta porción, al cumplimiento de todas y cada una de estas leyes sin importar si éstas se cumplen de forma forzada o alegre. Dicho en otras palabras, si cumples todas las leyes que se te ordenan, entonces podrías ostentar el título de “Santo”.
Sin embargo, por un momento quisiera invertir el orden de las ideas para conectar con el concepto de Kadosh (Santo) como el hombre iluminado que logra afinidad a la luz del Creador y que, como una consecuencia de esa iluminación, le permite cumplir las mitzvot que D-os le exige en total shalom.
La Parashá de la semana pasada, Ajarei Mot, ya nos insinuó a este sacerdote que se ponía sus atuendos en representación del arquetipo del hombre pobre (letra Dalet) que, a través de vestirse de lino, lograba transformarse en un hombre rico.
De la Parashá pasada concluíamos también que esta alquimia espiritual se iniciaba a través del control de los pensamientos, dado el secreto detrás de la palabra Ajarei Mot (אחרי מות) que tiene el mismo valor gemátrico que la palabra “la mitra” o “el turbante” (המצנפת), que es uno de los 4 elementos de lino mencionados en esa Parashá.
Ahora bien, este hombre pobre representado por la letra Dalet (ד), de la palabra “lino” (בד), reaparece nuevamente en esta Parashá para comenzar la segunda parte de su metamorfosis espiritual.
Digo que reaparece ya que la reducción de la gematría de la palabra “Santos” (קדשים) es 4, valor que justamente corresponde a la cuarta letra del alefato hebreo – Dalet. Así también hay 64 Pasukim en esta Parashá, lo que se reduce al número 10 en representación del arquetipo del alma del ser humano, que es el árbol de la vida de diez dimensiones.
Tenemos entonces nuevamente en escena a nuestro hombre pobre (letra ד) que en su humildad tiene el profundo deseo de entrar a la case donde mora Di-s (letra ב), envistiéndose, en ese acto de transformación, en un hombre vestido de lino (בד), apartándose de su ser más físico y acercándose al hombre más elevado.
Nótese que utilizo a propósito la palabra “apartar” porque una de las malas traducciones que se han utilizado en las Biblias para la palabra Kadosh o su plural Kadoshim es “Santo” o “Santos” respectivamente, siendo que la traducción más apropiada para esta palabra es “apartado” o “apartados”,
Pero si el proceso de “apartarse” ya inició ¿Qué falta?, ¿qué viene ahora?
Si el hombre ya se puso sus vestiduras, entonces ahora hay que terminar de ponerle las vestiduras al alma.
Esta idea proviene del hecho de que la palabra “Apartados” (קדשים) se encuentra tres veces entre los 64 Pasukim de esta Parashá. Entonces, así como los 64 Pasukim (que reducido es 10) están en relación con el árbol de la vida, así también las 3 veces que aparece la palabra “apartados” está en relación a las 3 vestiduras (Lebushim) que tiene el alma dentro de este árbol.
Nos enseñan los sabios que estas vestiduras son la forma de expresión que tiene el alma para revelarse en este mundo de Maljut. Estas vestimentas no necesariamente son las mismas que se requieren para expresarse en los niveles superiores, de hecho, El Zohar dice: “Los vestidos que viste en la mañana no son los mismos que viste por la noche”, es decir, dependiendo de la realidad en la que el alma quiera revelarse, entonces esas son las vestiduras que usará.
En particular para que el alma se revele en Maljut existen 3 vestimentas; מחשבת (Majshavá/Pensamiento), דיבור (Dibur/Habla) y מעשה (Maasé/Acción). Es decir, lo que piensas, hablas y haces.
El pensamiento de querer ser un hombre rico fue sólo el comienzo del proceso de transformación, sin ese pensamiento no se hubiera logrado la vestimenta de lino, pero ahora falta seguir depurando esos pensamientos y por sobre todo comenzar a depurar lo que hablo y lo que hago.
Esta segunda fase del proceso alquímico es más larga y es algo que tanto individual como colectivamente debemos lograr. Vestir al alma de pensamientos Kadosh, hará que surjan palabras Kadosh y que, producto de mis palabras, se generen acciones Kadosh.
Este es el secreto de la frase:
אלהיכם |
יהוה |
אני |
קדוש |
כי |
תהיו |
קדשים |
|
tú Eloquim |
El Eterno | soy yo | Santo | pues | serán |
Santos |
En esta frase se utiliza el verbo ser/estar en su forma futura y no presente, pues la evolución es un proceso que sólo se logra a través del tiempo.
En conclusión, la Parashá Kedoshim es una invitación a embarcarnos en este viaje maravilloso de alquimia espiritual, con la promesa divina de transformarnos a nosotros, Su pueblo, en hombres ricos, apartados y semejantes al Él que es Santo de santos, para así llegar a cumplir todas sus leyes con entusiasmo, emuná y alegría.
Que esta semana luzcamos nuestro mejor atuendo de lino espiritual y todo lo que pensemos, digamos y hagamos sea una fuente de luz para el mundo. Que sólo le demos paso a pensamientos positivos, que de nuestras bocas sólo salgan bendiciones y que nuestro actuar sea basado en la compasión y el amor incondicional.
Shabat Shalom
