Tiempo de lectura: 6 minutos - Kabbalah: Avanzado
En este tiempo de Pesaj, donde se abre un portal de energía único que nos empuja a nuestra evolución, debemos reflexionar como hoy en día somos guiados a dar este grandioso salto cuántico.
Nos enseñan los sabios que las historias que relata la Torá acerca del pueblo de Israel no son únicamente hechos históricos, sino que son mensajes que encierran un conocimiento profundo de como unificar los mundos superiores y este, nuestro mundo físico. Es así que la salida del pueblo de Israel de manos del faraón no es más que la representación de la liberación de nuestras ataduras en este mundo.
Pero nada es fácil, al menos cuando hablamos de nuestro trabajo espiritual. Sólo identificar, reconocer o hacer consiente las cosas que nos esclavizan nos puede tomar años, para recién a partir de ahí comenzar nuestro proceso de liberación, camino aún más difícil que el anterior. Y es que no contamos con nuestros sentidos espirituales muy desarrollados y por lo tanto estamos caminando prácticamente a ciegas por este mundo.
La buena noticia es que no estamos solos y somos guiados a cada instante aún cuando no nos demos cuenta. El único requisito para activar esta brújula y faro espiritual es nuestra decisión de salir de Egipto, de buscar nuestra libertad.
En Shemot, Beshalaj 13:21 encontramos una referencia respecto a esto último. El versículo dice:
“ויהוה הלך לפניהם יומם בעמוד ענן לנחתם הדרך ולילה בעמוד אש להאיר להם ללכת יומם ולילה”
“Dios iba delante de ellos de día con una columna de nube, para guiarlos a lo largo del camino. Por la noche ella aparecía como una columna de fuego, suministrándoles luz. Podían así viajar día y noche.”
Un pueblo entero caminando por el desierto con la esperanza a tope, pero sin saber bien hacia dónde dirigirse, guiados por una columna de nube o de fuego, ¿Qué de semejante hay de todo esto en la vida de cada uno de nosotros?
- Estoy decidido a ya no permitir que mi jefe abuse de mí, pero ¿Qué hago?, ¿lo enfrento?, ¿dejo mi trabajo?, ¿Lo denuncio?
- Ya no aguanto más esta relación tóxica, pero ¿Qué hago?, ¿Tiro todo por la borda?, ¿Acudo por ayuda profesional de parejas?, ¿Busco aceptación y hacer cambios en mí?
- Me descubrieron cálculos en la vesícula, pero ¿Qué hago?, ¿Pongo mi fe en que ellos no me provocarán problemas y no hago nada?, ¿Acudo a la medicina para extirpar la vesícula?, ¿Busco medicina alternativa?
- Me siento esclavizado a un trabajo donde me pagan bien, pero me mantiene lejos de mi familia y de las cosas que amo, pero ¿Qué hago?, ¿aguanto en el trabajo por el dinero?, ¿Busco un nuevo trabajo?, ¿Espero un tiempo más?
En la vida buscamos liberarnos de diferentes tipos de esclavitudes como éstas, grandes o pequeñas, y muchas de las veces nos vemos enfrentados a encrucijadas donde no sabemos que hacer, nos sentimos perdidos, desorientados y sin saber cuál camino tomar.
Finalmente tomamos decisiones y nos angustiamos esperando a que ojalá sean las correctas, tememos al fracaso y a que todo empeore a partir de estas elecciones. Nos olvidamos de esta columna de nube o de fuego que nos guía y nos rendimos al miedo, la angustia y la desesperanza.
Pero ¿Cómo hacemos para restaurar nuestra fuerza interior y balance? ¿Cómo hacemos para percibir aquella columna de nube y de fuego que guió al pueblo de Israel más de 3000 años atrás?
Un secreto que surge del versículo anterior nos puede ayudar a responder estas preguntas.
Utilizando una técnica llamada notarikón donde, tomando las primeras letras de las palabras que conforman una frase, se obtiene una nueva palabra que revela mensajes profundos para nuestro aprendizaje.
Tal es el caso de la frase “nube para guiarles el camino” que conforman la palabra “Halá”.
| הדרך | לנחתם | ענן | בעמוד | יומם | לפניהם | הלך | ויהוה |
el camino |
para guiarles |
nube |
en pilar de |
de día |
delante de ellos |
anduvo |
y el Eterno |
עלה
Esta palabra tiene diferentes connotaciones, significa “subir” o “ascender”, pero también puede referirse a moverse hacia un lugar más alto, viajar hacia un destino específico o incluso actividades como la guerra. También se aplica a conceptos como el rocío que se eleva, el humo que se eleva y el crecimiento de la vegetación. Además, se usa para describir cómo los pensamientos emergen, cómo se extienden los límites y cómo las personas dignas son exaltadas.
Así entonces, la nube que guiaba al pueblo de Israel de día tiene un simbolismo que denota la capacidad de las personas para elevarse y mirar todo desde un lugar más alto, más elevado. Nuestra voluntad de salir de Egipto nos dispone de inmediato de este potencial de elevación, al cual podemos acceder a través de la plegaria, la meditación, la conexión interior con nuestra alma, en definitiva, con nuestro trabajo espiritual.
Desde lo alto de la nube siempre veremos el panorama completo, nunca habrá una mala decisión, nuestra alma siempre nos guiará hacia el camino correcto para nuestra evolución.
Más aun, al escudriñar más profundamente la palabra עלה veremos que cada letra de ésta nos refuerza el mensaje místico anterior.
Utilizando una técnica llamada Milui, que expande cada letra de una palabra a su pronunciación, tenemos lo siguiente:
| Elevarse | ה | ל | ע |
| Milui | הה | למד | עין |
| Gematría | 10 | 74 | 130 |
La letra Ayn (ע) representa el ojo aludiendo a la providencia divina, a Di-s siempre observando a la novia o mujer virtuosa (pueblo de Israel) y al tzadik que busca elevación espiritual a través de subir por la escalera de Yacov. La gematría del milui de la letra Ayn es 130, misma gematría de la palabra סֻלָּם (escalera) y misma gematría que la palabra סיני (Sinaí), aludiendo todo esto a la providencia divina que recae sobre el individuo que busca el ascenso espiritual.
Por otro lado, el milui de la letra Lamed (ל) corresponde a las iniciales de la frase “lev mavin daat” (un corazón que entiende el conocimiento) haciendo referencia a la disposición de corazón que debe tener cada individuo para obtener la providencia divina insinuada por la letra Ayn.
Finalmente, uno de los milui de la letra (ה), que son dos letras ה, representan la elevación del individuo al unificar la letra ה de Maljut con la letra ה de Biná, alcanzando así el estado de Shabat necesario para enfrentar cada situación con la emuná de ser guiado por la mano del Creador.
En conclusión, en este plano de limitaciones no se trata de abrumarnos por tomar la decisión correcta, en este mundo eso no importa, lo realmente importante es la voluntad de salir al desierto, avanzar con una conciencia elevada dejándonos guiar por nuestra alma, ella siempre sabrá qué hacer. Si bien puede que el resultado de mis decisiones no sea el que esperaba, no significa que no haya sido la decisión correcta, en eso radicó la emuná del pueblo de Israel, en dejarse guiar hacia la verdadera libertad.
Que en este nuevo Pesaj el Eterno renueve nuestra emuná y nos siga guiando de día y de noche hacia la tan ansiada tierra prometida.
