RESUMEN DE LA PARASHA TETZAVE (Tiempo de lectura: menos de 1 minuto)
BREVE REFLEXION (Tiempo de lectura: 1 a 2 minutos)
ANALISIS KABBALISTICO (Tiempo de lectura: 7 a 8 minutos)
RESUMEN DE LA PARASHA TETZAVE
La Parashá Tetzavé, del libro de Éxodo (Shemot), se centra en las vestimentas sagradas del Sumo Sacerdote y otros sacerdotes, describiendo su diseño y propósito en detalle. También instruye sobre el encendido continuo de la Menorá, el candelabro de siete brazos en el Tabernáculo, asegurando que su luz nunca se apague. Además, se menciona el procedimiento para la consagración de Aarón y sus hijos como sacerdotes, incluyendo los sacrificios y rituales necesarios para su purificación y dedicación al servicio divino. Esta porción de la Torá subraya la importancia de la pureza, la santidad y la conexión espiritual en los servicios religiosos del pueblo de Israel.
BREVE REFLEXION
Vivimos en una sociedad donde la apariencia juega un papel crucial en cómo somos percibidos y, a menudo, en cómo nos percibimos a nosotros mismos. La forma de vestir, ya sea con prendas de ropa o modificando nuestros cuerpos, se ha convertido en un lenguaje silencioso pero poderoso que puede comunicar estatus, identidad y pertenencia. Sin embargo, este énfasis en la apariencia puede llevar a una superficialidad que oculta quiénes somos realmente.
Pero ¿Quiénes somos realmente?
En un nivel profundo, somos seres de luz habitando un plano físico en donde la luz del Creador está oculta. Es en medio de esta oscuridad en que cada uno de nosotros, durante nuestro desarrollo, nos vamos cubriendo de pesadas vestiduras invisibles que cargamos cotidianamente; las pesadas telas de la duda que nos impiden avanzar con seguridad, las vestiduras del miedo que crean sombras en cada paso que damos, los ropajes de la evasión que nos ocultan de lo que realmente sentimos, las capas de resentimiento, ansiedad, ira, etc. son algunos pocos ejemplos de las muchas vestiduras que cargamos en nuestra vida y que el oponente nos ha convencido, engañosamente, de que nos pertenecen.
Nuestro sumo sacerdote interior, nuestra alma, está llamado a corregir estas emociones bajas, acabar con el engaño del oponente y revelar la luz del Creador en este mundo, una luz que es el estado más elevado que el ser humano puede alcanzar, el Shalom.
ANALISIS KABBALISTICO
La analogía de las “vestiduras” es perfecta para explicar las luchas y devenires de cada persona en este mundo. De hecho, a través de la Torá el tema de las vestiduras ha sido utilizado para mostrar una desconexión, que es la raíz de la mayoría de las desconexiones espirituales, el engaño.
Primero fueron las vestiduras que se hicieron Adán y Eva con hojas de higuera producto del engaño de la serpiente. Desde ahí en adelante, el veneno de la serpiente se fue propagando con más mentiras. Yaakov usó las ropas de Esav para ser bendecido mediante su engaño. Tamar usó un disfraz cuando engañó a su suegro Yehudá. Los hermanos de Yosef usaron su túnica manchada de sangre para engañar al padre diciendo que lo había matado una bestia salvaje. La mujer de Potifar tomó la vestimenta que había dejado Yosef como prueba engañosa de que intentó abusar de ella. Yosef mismo aprovechó su vestimenta de Virrey para ocultar su identidad y engañar a sus hermanos cuando fueron a Egipto a comprar alimentos.
Y ahora, en la Parashá Tetzavé, del libro de Éxodo (Shemot), el tema de las vestiduras vuelve a ser central, pero esta vez con una connotación luminosa. Similar a la porción de la semana pasada (Terumá), el pueblo de Israel continúa recibiendo instrucciones precisas para la construcción y elaboración de todo lo necesario para la inauguración del primer templo móvil de la historia, pero esta vez el foco fueron las vestimentas del Sumo Sacerdote y de quienes harían los servicios divinos ¿Por qué?
Respuesta corta, para corregir el pecado original y así corregir la raíz de las desconexiones, el engaño de la serpiente.
¿What?
¿Qué tiene que ver la forma de vestir del sumo sacerdote con el pecado original?
Otra respuesta corta, todo.
Como mencioné más arriba, el primer engaño de la historia fue el de la serpiente cuando convenció a Eva de comer del árbol del conocimiento del bien y del mal, impidiendo que Adán alcanzara la máxima revelación del conocimiento y, por lo tanto, no se lograra la unificación total con la conciencia divina.
Tal como explicó Rabi Avraham Ibn Ezra en su comentario del libro “La historia del Jardín del Edén”, Adán es el secreto del cerebro (que está en representación del conocimiento), Eva el secreto del corazón (que está en representación de las emociones) y la serpiente es el secreto del hígado (que está en representación de este mundo físico de ocultamiento). Fue en el corazón (Las emociones) donde se propinó el ataque, el engaño, para impedir la revelación del conocimiento que nos unificaría con la conciencia divina. Fue a través de las emociones que Eva fue engañada.
Lo sé, aún no explico como las vestiduras del Cohen Gadol podrían llegar a corregir esta primera desconexión espiritual. Pues bien, déjenme decirles que estos 3 personajes del Génesis, íconos del pecado original, están presentes en la Parashá Tetzavé.
Se viene otro ¿What?
Ladies first, comencemos por revelar a Eva dentro del texto. Eva, el corazón, las emociones, es el propio corazón del pueblo de Israel. Una de las funciones del Sacerdote es cargar con las peticiones y súplicas del pueblo, intermediando ante Di-s por ellos. Estas peticiones y súplicas son producto de las transgresiones que los individuos provocaron por sus desconexiones emocionales como el miedo, la envidia, la rabia, etc. Dicho de otro modo, Eva se refiere a las desconexiones en Zeir Anpin, representado por las 12 tribus, que a su vez se relacionan con las 12 casas astrales que influencian a las emociones de los individuos.
Entonces, la corrección y elevación del corazón del pueblo se torna central en la misión del Cohen, a tal punto que la elaboración de las vestiduras no podía ser encargada a cualquier persona, dice la Torá en Tetzavé 28 – 3:
וְאַתָּ֗ה תְּדַבֵּר֙ אֶל־כָּל־חַכְמֵי־לֵ֔ב אֲשֶׁ֥ר מִלֵּאתִ֖יו ר֣וּחַ חָכְמָ֑ה וְעָשׂ֞וּ אֶת־בִּגְדֵ֧י אַֽהֲרֹ֛ן לְקַדְּשׁ֖וֹ לְכַֽהֲנוֹ־לִֽי
“Habla a todo el que tenga un talento natural, a quien Yo haya concedido espíritu de sabiduría, y que hagan las vestiduras de Aarón. Estas [vestiduras] serán entonces usadas para consagrarlo y hacerlo un sacerdote para Mí.”
Esta traducción al español es una de varias que aparecen en las biblias tradicionales. Sin embargo, hay que prestar atención al texto original en hebreo. Específicamente la frase “חַכְמֵ לֵ֔ב” se traduce como “sabio de corazón”, pero la raíz de la palabra “חַכְמֵ” también deriva a palabras como “experto”, “maestro” o “hábil”. Así podríamos argüir que para rectificar el corazón a través de las vestiduras se requería que el diseñador de éstas fuera alguien hábil en materias del corazón o experto en lo que a emociones se refiere.
Ahora bien, si Eva es el corazón del pueblo, entonces el Cohen Gadol es el Adán que busca rectificarlo. De hecho, los sabios nos enseñan que las ropas del Sacerdote están en representación de las vestiduras de luz de Adán previo a su caída.
Este Adán primordial se nos revela en el propio nombre de la Parashá ya que la palabra Tetzavé (תצוה) tiene gematría 501, mismo valor que la frase “פרצוף אדם” que significa “Adán Partzuf” o “Rostro de Adán”
Interesante, pero ¿y la serpiente?
Pensémoslo bien, si el ataque de la serpiente fue en el corazón (emociones) de las personas, entonces podríamos presumir que ésta se esconde cercana al pueblo de Israel… y ¿Cuál es el elemento de las vestimentas del Sacerdote que tiene inscrito a las 12 tribus y que además está cercano al corazón del Cohen?
Exacto, diste en el clavo. El pectoral del juicio, en hebreo llamado Jóshen, es el lugar perfecto para que el oponente se oculte ya que ahí está Eva, el corazón del pueblo, las 12 tribus inscritas en cada piedra del pectoral que suplican la intercesión divina.
Pero ¿Cómo sabemos que la serpiente está oculta ahí?
En hebreo, la palabra «pectoral» se escribe como חשן (Jóshen), mientras que la palabra «serpiente» se escribe como נחש (Najash). Son exactamente las mismas letras, pero en un orden diferente. Sorprendente ¿no?
Pero hay algo que nos puede sorprender aún más.
Cadenas trenzadas de oro eran las encargadas de sujetar y mantener firme el pectoral por sobre el corazón rectificado del Cohen. La palabra oro (זהב) en esta Parashá aparece en 19 Pasukim diferentes y la gematría de Eva (חוה) es también de 19. Esta vez se revela aquí a Eva, en su función de energía femenina, con Gevurá, sujetando con firmeza el pectoral para que, a través de la intercesión de Adán (el Sacerdote), sea eliminado el veneno inoculado por la serpiente engañosa, generación tras generación a la conciencia del ser humano.
Una concusión que podemos obtener de este estudio es que la verdadera conexión espiritual requiere superar las capas que ocultan nuestra verdadera esencia, buscando autenticidad y equilibrio emocional para una vida plena, llena de Shalom. Por otro lado, la analogía de las vestiduras nos recuerda la importancia de trabajar en nuestra rectificación interna, logrando así una conexión más profunda con lo divino. Finalmente, aprendeos que al activar nuestra alma en modo sumo sacerdote, nos transformamos en agentes activos de la rectificación del pecado original acelerando así la llegada de la tan esperada redención final.
Shabat Shalom
