Tiempo de lectura: 6 minutos – Kabbalah: Avanzado
Tal como se explicaba en la reflexión de la semana pasada, estamos en este proceso de lucha por mantener nuestra conciencia elevada, entendiendo que todos somos una misma alma que se fragmentó para poder jugar el juego de la vida.
Los desafíos constantes a los que nos enfrentamos los debemos atravesar librando las primeras batallas en el campo de las emociones, el desierto. Si logramos atravesarlo, obtendremos la tierra prometida.
La Parashá Nasó, que significa “elevar”, nos llama a mantener esta visión de unificación y a mantener nuestra conciencia elevada sabiendo que Di-s es Uno. De hecho, de las 189 veces que aparece la palabra “uno” (אחד – Ejad) en toda la Torá, 66 de ellas se encuentran concentradas en esta Parashá. Además, en comparación a todas las demás palabras de esta porción, Ejad es la más repetida.
Pero el ego siempre estará presente, y hará lo posible por engañarnos y hacernos ver espejismos que nos pueden llevar a caer e ir en busca de otros dioses (el miedo, la lujuria, la codicia, etc. son todos ejemplos de otros dioses).
Es ahí cuando Di-s se pone celoso ya que El no soporta la infidelidad de Su pueblo.
¿Pero cómo?, ¿Cómo Di-s podría tener sentimientos de celos si El es una fuerza inagotable de amor incondicional y por lo tanto no puede odiar, tener celos o cualquier otro tipo de sentimientos?
La explicación a esto nos lleva inevitablemente a esta controvertida historia de la mujer sotá de esta Parashá. En un muy breve resumen, la mujer sotá es aquella mujer que su marido la sospecha de haber sido infiel con otro hombre. El marido la lleva hasta el Kohen y éste la hace beber de aguas amargas (agua mezclada con tierra del tabernáculo), si al beberla la mujer muere es porque era culpable, de lo contrario, ella siempre fue inocente y se gana la bendición de ser fértil.
Raro ¿no?, Machista ¿verdad?, ¡extremo a lo menos! (o mueres o vives para ser fértil, sin términos medios)
¡Nada de esto! No al menos a la lupa del misticismo de la Kabbalah.
La mujer puesta a prueba es nuestra alma y quien la está poniendo a prueba es este sistema metafísico perfecto representado por la fuerza del “יהוה”.
La muerte o la vida en Kabbalah corresponde a la conexión o a la desconexión con el Creador. Estar en afinidad de forma con Él (יהוה) se le llama vida, a todo estado contrario se le es llamado muerte (que en nuestra realidad se puede traducir en la muerte de un negocio, de una amistad, de una relación amorosa, al fin de la salud, etc.)
Importante es recordar que este libro de Bamidbar (en el desierto), iniciado la semana pasada, corresponde a la depuración y corrección de Zeir Anpin, nuestras emociones, por lo tanto, el sistema de causa y efecto (el cual nosotros mismos hemos alimentado) nos pone a prueba haciéndonos pasar por momentos amargos (aguas amargas) que desafiará nuestro sistema emocional. El cómo enfrentamos esos momentos nos dirá cuan conectados con el Creador estamos.
Si por una pelea de pareja terminamos albergando odio en nuestro corazón, entonces el agua amarga nos hará morir. Sin embargo, si a partir de ese problema logramos vernos a nosotros mismos reflejados en el otro, mirando primero nuestras propias pequeñeces y limitaciones, pondremos orden detrás del aparente caos y entonces viviremos al beber de las aguas amargas.
La Torá le llama aguas amargas porque es agua (la fuente de purificación y elevación) mezclada con tierra (los impulsos terrenales). Ambos elementos mezclados, en las manos del sacerdote (nuestra alma), pero sólo uno de ellos será el que aflore dado un desafío.
Si sabemos sobreponernos y sobrellevar espiritualmente los desafíos no sólo viviremos, sino que además seremos bendecidos con la posibilidad de engendrar hijos, que espiritualmente significa traer luz al mundo entero.
Entonces, la única forma de dominar al ego y ganar puntos en este juego de la vida es con la conciencia del Uno. Esto hará que encontremos vida en el desierto y que nuestro recorrido a través de él sea por la senda del amor, del lado derecho del árbol de la vida, el mismo camino de la derecha por donde ocurrió Pesaj.
Lo anterior lo podemos corroborar a partir de los secretos ocultos en las últimas 6 palabras del capítulo 5, versículo 18 de la Parashá, dice así:
וְהֶֽעֱמִ֨יד הַכֹּהֵ֥ן אֶֽת־הָֽאִשָּׁה֘ לִפְנֵ֣י יְהוָֹה֒ וּפָרַע֙ אֶת־רֹ֣אשׁ הָֽאִשָּׁ֔ה וְנָתַ֣ן עַל־כַּפֶּ֗יהָ אֵ֚ת מִנְחַ֣ת הַזִּכָּר֔וֹן מִנְחַ֥ת קְנָאֹ֖ת הִ֑וא וּבְיַ֤ד הַכֹּהֵן֙ יִֽהְי֔וּ מֵ֥י הַמָּרִ֖ים הַֽמְאָֽרְרִֽים
“El sacerdote pondrá a la mujer de pie delante de Dios y le descubrirá el cabello. Pondrá sobre las manos de ella la ofrenda recordatoria, la ofrenda de celos. En la mano del sacerdote estará el agua amarga portadora de maldición.”
Nasó 5-18
Seis palabras que nos referencian las 6 Zefirot de Zeir Anpin donde, la suma de todas sus letras es 26, que corresponde al nombre de Di-s (יהוה) que conforma el arquetipo de la Creación en el árbol de la vida. La primera palabra (de izquierda a derecha) con gematría 22 representa los senderos del árbol de la vida por donde Di-s quiere que transitemos, desde Maljut, pasando por Yesod, luego por Netzaj (Zefirá de Moisés) hasta llegar a Jesed, donde está El (אל), que es la Zefirá del amor, del sacerdote elevado con dominio sobre sus emociones (Ver tabla e imagen explicativa).
המאררים |
המרים |
מי |
יהיו |
הכהן |
וביד |
|
|
que traen maldición |
las amargas | aguas de | estarán | el sacerdote |
y en mano de |
|
|
7 |
5 | 2 | 4 | 4 | 4 |
Total: 26 |
| 496 | 295 | 50 | 31 | 80 | 22 | |
|
Maljut |
Moisés Zefirá Netzaj |
El (אל) Zefirá Jesed |
Yesod |
22 letras |
||

En conclusión, Nasó nos invita a elevar nuestras cabezas y estar atentos. El Eterno confía en la fidelidad de Su pueblo y aunque el desierto sea duro, árido y por momentos tengamos que beber de aguas amargas, Di-s quiere que estemos sanos, luminosos, con abundancia, con shalom y prestos a traer luz a este mundo a partir de nuestro trabajo espiritual. En nosotros mismos radica la clave de ser fieles y mantenernos como los guerreros espirituales luminosos que optan por la vida y no por la muerte.
Shabat Shalom
NOTA: Queda como trabajo personal ver la relación que existe entre esta Parashá y la Parasha Tazría (Pista: el número 66)
