RESUMEN DE LAS PARASHIOT TAZRIA-METZORA (Tiempo de lectura: menos de 1 minuto)
BREVE REFLEXION (Tiempo de lectura: menos de 3 minutos)
ANALISIS KABBALISTICO (Tiempo de lectura: menos de 5 minutos)
RESUMEN DE LAS PARASHIOT TAZRIA – METZORA
Las parashiot Tazria y Metzora, que forman parte del libro de Vaikrá, tratan sobre las leyes de pureza e impureza ritual para el pueblo de Israel. Tazria comienza con las instrucciones para la mujer que da a luz, quien debe pasar por un proceso de purificación que incluye inmersión en una mikve y la presentación de ofrendas en el Templo. También establece la obligación de circuncidar a los varones al octavo día de vida. La parashá aborda la plaga conocida como tzaráat, una afección que puede manifestarse en la piel (llamado netek), las ropas e incluso las casas. Un Cohen evalúa las manchas para determinar si son puras o impuras, y las personas afectadas deben vivir fuera del campamento hasta que se curen. Metzora detalla el proceso de purificación para quienes han sido afectados por tzaráat, incluyendo rituales con aves, agua pura y ramas de cedro. También se describen las leyes relacionadas con la tzaráat en las casas, que pueden requerir la destrucción de las partes afectadas. Ambas parashiot subrayan la importancia de la pureza espiritual y física, así como la conexión entre la salud individual y el bienestar comunitario.
BREVE REFLEXION
En la vida cotidiana, es común que las personas tengamos dificultades para reconocer los aspectos negativos de nuestro carácter o estado emocional. Características como la ira, envidia, orgullo, control excesivo, pesimismo, falta de empatía, son sólo unos pocos ejemplos de aquellas cosas que evadimos detrás de frases como “soy así, ya no voy a cambiar”.
Así mismo hay otros aspectos, mucho más ocultos, que a veces ni siquiera los demás logran percibir y que por lo tanto nos cuesta mucho más reconocer como algo a cambiar. Ejemplos de esto último pueden ser la culpa, los pensamientos autodestructivos, los miedos, etc.
Esta falta de capacidad en reconocer y asumir cambios internos en psicología se denomina negación, una forma de defensa inconsciente que evita que nos enfrentemos a nosotros mismos y, al mismo tiempo, evita que el cerebro desgaste energía en cambiar actitudes que nos han servido como mecanismos de protección y sobrevivencia. Aunque la negación puede protegernos temporalmente, a largo plazo nos desconecta de nosotros mismos y de nuestra capacidad de evolucionar y sanar.
En psicología, la terapia cognitivo-conductual (TCC) puede ayudar a las personas a identificar patrones de pensamiento negativos y reemplazarlos por otros más saludables. También existen terapias para trabajar en la aceptación emocional y en estrategias de afrontamiento. Como sea, reconocer lo que necesitamos cambiar es el primer paso hacia el crecimiento personal y es la puerta de entrada a un proceso más profundo de limpieza y corrección.
Respecto a este tema, la Torá también nos muestra el camino a seguir y nos regala profundas enseñanzas en estas Parashiot.
Un tema clave que hace su aparición en esta porción de la Torá es lo relacionado a la afección espiritual צרעת (tzaráat), mal llamada lepra. Esta enfermedad podía manifestarse en la piel, la ropa o incluso en la casa dependiendo de los aspectos de la vida sujetos a la desconexión espiritual. En particular cuando los aspectos son propios e íntimos del individuo, entonces la enfermedad podía manifestarse en la piel, lo que era llamado “netek”. Es en esta afección particular donde quiero centrar la atención de esta reflexión.
La palabra “netek” o más precisamente “el netek” הנתק (hanetek) hace su debut y despedida en la Parashá Tazría, ya que esta palabra se utiliza únicamente en esta porción, otorgándole un halo de exclusividad divina. Este término no solo se refiere a una afección física asociada con la tzaráat, sino que también simboliza estados internos de separación y ruptura. Esta interpretación es avalada por la propia traducción de la palabra “netek”, que es “la desconexión”, insinuándonos el poder de la conciencia que subyace detrás de ella.
Curiosamente, “el netek” הנתק (hanetek) aparece 12 veces en esta Parashá, lo que también nos hace conectar con los 12 aspectos emocionales representados por las 12 tribus de Israel.
Más poderoso aún es ver como la Torá nos explica el proceso que conlleva la evaluación y evolución de “el netek” הנתק lo que, a los ojos de la espiritualidad, se transforma en una guía que refleja cómo podemos superar estos desafíos emocionales:
- Reconocimiento: El Cohen (nuestra alma), encargado de examinar la afección, inicia con una observación cuidadosa para “reconocer” si la desconexión (הנתק) es pura o impura. En nuestra vida esto es similar al primer paso para enfrentar la negación: reconocer y tomar conciencia de las áreas en nuestra vida que necesitan atención.
- Observación: Si el diagnóstico no es claro, el afectado entra en un período de aislamiento, en el cual se observa la evolución del problema. En nuestra vida, esto refleja la necesidad de introspección para evaluar y entender nuestras emociones y acciones sin la influencia de distracciones externas.
- Evolución: La transformación de הנתק pasa por un proceso gradual, donde se determina si hay cambios hacia la purificación. Este concepto espiritual encuentra un paralelo psicológico en el proceso de terapia, donde las personas trabajan para limpiar pensamientos y hábitos negativos.
- Purificación: Finalmente, si la afección logra sanar, se declara pura. Este resultado no es solo físico, sino espiritual: un estado de reconexión y armonía. Así también, nuestras propias desconexiones internas, cuando se enfrentan y se transforman, conducen al crecimiento y la paz interior.
En conclusión, la Parashá Tazría, a través de “el netek” הנתק, nos habla de la importancia de reconocer y enfrentar nuestras desconexiones internas. Nos enseña que, al igual que la evaluación de esta enfermedad en la Torá, debemos comenzar primero por reconocer la afección (paso más importante en todo el proceso), observar nuestra evolución, aceptar nuestras imperfecciones y trabajar para alcanzar un estado de limpieza y corrección. La psicología y la espiritualidad convergen en este punto, recordándonos que el crecimiento personal es un proceso intencional y continuo. Así, el Guerrero espiritual está llamado a enfrentar su הנתק (desconexión) con valentía, reconociendo su sombra interna y transformándola a través de la limpieza y la reparación. En esta travesía, el guerrero aprende que cada ruptura es una oportunidad para la purificación y la reconexión con su propósito divino.
Shabat Shalom
FUNDAMENTO KABBALISTA
Desde una perspectiva cabalística, la palabra “el netek” הנתק (hanetek) nos ofrece una riqueza simbólica impresionante. Comenzando por su gematría que nos habla de un profundo proceso de transformación múltiple.
El valor gemátrico de “el netek” הנתק es 555, valor que amplifica la conexión con el cambio y la evolución. De hecho, uno de los significados del número 5 es la transformación, por lo tanto, tres veces 5 sugiere un proceso transformativo en diferentes niveles: físico, emocional y espiritual.
Otra interpretación del 555 es que el primer 5 representa el reconocimiento del aspecto negativo a corregir (la aparición de הנתק). El segundo 5 representaría el período de introspección y aislamiento (evaluación y espera del Cohen) y el último 5 representaría la resolución, ya sea por sanación (pureza) o por el aprendizaje a través del estado de impureza.
Así como el Cohen guiaba y examinaba la evolución de “el netek” הנתק, la gematría 555 nos habla de cómo el proceso de transformación humana no es al azar, sino que está supervisado por fuerzas divinas que nos ayudan a avanzar hacia un estado de pureza y conexión.
Más profundo aún, el 555 también se puede representar como la suma del producto entre el número 5 y las potencias de 10 en secuencia. Esto es:

En conjunto, esta sumatoria refleja un proceso de evolución y desarrollo, desde lo más básico hasta lo más elevado, uniendo lo terrenal (10 como base decimal) con lo espiritual (5 como símbolo de cambio).
En otro orden de ideas, vemos que al reordenar las letras de la palabra “el netek” הנתק, que como ya dijimos se traduce como “la desconexión”, se revelan dos nuevos significados al formar las palabras תנקה (Tenake) y תקנה (Takane), que se traducen como “limpiar” y “reparar” respectivamente.
Esto nos habla de un proceso de transformación profundo que va desde el reconocimiento de la desconexión para moverse hacia la limpieza y terminar en la corrección.

Este ciclo nos recuerda que los desafíos no son el final del camino, sino el comienzo de una transformación hacia una versión más plena y auténtica de nosotros mismos.
Shabat Shalom
