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    • 9 de marzo de 2017

    En el día internacional de la mujer quiero intentar unir los mundos de las mujeres y de los hombres desde una perspectiva espiritual.

    Energía femenina y energía masculina existentes de forma separada únicamente en nuestro plano físico, donde la dualidad se nos hace presente. Estas energías diametralmente opuestas, se materializan y encuentran su más divina expresión en el ser humano, donde hay por su puesto hombres y mujeres conteniendo estas energías masculinas y femeninas respectivamente.

    Estas dos energías saben que son Uno fuera de este mundo y que son complementos coexistiendo en un plano físico, temporal y ajeno.

    Desde la perspectiva astrológica la energía femenina es representada por la Luna y la energía masculina está regida por el Sol. El sol estaría imposibilitado de reflejar su luz si no existiera la Luna y la Luna no podría reflejar luz si no existiera el Sol. Este es el mejor ejemplo de cómo hombres y mujeres se complementan más allá de cualquier diferencia física que nuestros cinco sentidos nos quieran hacer creer. Aunque podemos estar tentados a pensar que el Sol por ser más grande es más importante o la luna por su imposibilidad de generar su propia luz es menos poderosa, todo eso sería un error. Todas esas comparaciones son únicamente de nuestro mundo y nada tienen que ver con lo que ocurre en los niveles espirituales. Lo cierto es que ambos mundos (femenino y masculino) tienen el mismo poder e importancia y trascienden más allá de lo físico y se unifican logrando la perfección y completitud.

    Nunca hay que olvidar la esencia de la energía de cada uno. El hombre con un don único de objetividad, de ser prácticos y unos verdaderos soldados a la hora de salir a luchar por el sustento. Las mujeres por otro lado con un instinto envidiable, analíticas y con una sensibilidad sin precedentes, son sólo algunos ejemplos de esencia masculina y femenina y que debemos exaltar mutuamente si queremos lograr La Paz y equilibrio entre hombres y mujeres. Con esto ¿estoy diciendo que no hayan mujeres prácticas, objetivas o trabajadoras?, o estoy diciendo que no hayan hombres sensibles, instintivos o analíticos?, la respuesta es no, simplemente hablo de esencias y no de absolutos.

    Pregunta a cualquier mujer si le gusta los hombres inseguros o pregunta a un hombre si les gusta las mujeres que no sean para nada delicadas. La mayoría de las respuestas serán que no les gusta, ¿por qué?, porque el hombre en su esencia quiere transmitir seguridad y eso a su polo opuesto le atrae. Y porque la mujer en su esencia es delicada y eso a su polo opuesto le atrae. Si hombres y mujeres buscan igualdad ocupando la esencia del otro, entonces se provocan cortocircuitos similar a cuando juntamos dos cables con la misma polaridad.

    Hombres y mujeres jamás seremos iguales, jamás habrá igualdad, jamás ocuparemos 100% uno el espacio del otro, porque las energías femenina y masculina siempre empujarán por hacer brillar su propia esencia. El arte no es igualarnos, es ocupar cada uno nuestra posición, nuestro rol en el juego.

    Aún nos queda mucho por aprender en estos temas, sobre todo a los hombres que aún acosamos, que aún sometemos, que aún rebajamos a nuestra otra mitad y que hemos hecho que las mujeres busquen la igualdad de género como si fuera una competencia.

    Las feministas están tan erradas como los machistas, igualdad habla de cortocircuito, en cambio respeto profundo y amor incondicional por tu otra mitad, exaltando su esencia y complementándose el uno con el otro habla de unicidad.

    Porque todos somos Uno.

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    Igualdad de género
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