RESUMEN DE LA PARASHA VAYAKHEL (Tiempo de lectura: menos de 1 minuto)
BREVE REFLEXION (Tiempo de lectura: menos de 3 minutos)
ANALISIS KABBALISTICO (Tiempo de lectura: menos de 2 minutos)
RESUMEN DE LA PARASHA
Al igual que en la Parashá Terumá, la Parashá Vayakhel se centra en la construcción del Mishkán (Tabernáculo), el lugar sagrado donde se manifestaba la Presencia Divina. Moisés reúne al pueblo de Israel y les transmite las instrucciones detalladas para este proyecto, que incluye los materiales requeridos (oro, plata, cobre, telas, etc.) y las labores artísticas realizadas por los artesanos Betzalel y Oholiav.
También se menciona la observancia del Shabat, recordándoles que, aunque trabajen en algo tan sagrado como el Mishkán, deben detenerse para honrar el día de descanso. Esto subraya el equilibrio entre la espiritualidad y el tiempo sagrado.
En resumen, esta Parashá destaca la importancia del trabajo colectivo, la generosidad al donar materiales y los talentos y habilidades que cada israelita puso a disposición para la construcción del tabernáculo.
BREVE REFLEXION
Las publicaciones de las Parashiot anteriores nos revelan una hermosa oportunidad para reflexionar sobre nuestras «vestiduras emocionales» y las «máscaras» que acumulamos con el tiempo, instándonos a pensar en estas capas como barreras que ocultan nuestra verdadera esencia, nuestro yo más sabio, talentoso y capaz de alcanzar cualquier objetivo que nos tracemos. Lo anterior, tiene una resonancia directa con la Parashá de esta semana, donde los talentos de cada miembro del pueblo de Israel son revelados y dirigidos hacia la construcción del Tabernáculo, un lugar donde habitaría ni más ni menos que Di-s mismo.
Como si de un “déjà vu” se tratara, la Parashá Vayakhel habla prácticamente de lo mismo que la Parashá Terumá, de la construcción del Mishkán (tabernáculo). Nuevamente nos damos por enterados de un sinfín de detalles respecto a los materiales, forma y diseño de cada elemento que conformará todo el espacio kadosh donde se efectuarán los servicios sagrados.
¿Por qué repetir todo de nuevo?
O más bien
¿Qué mensaje podría estar tratando de reforzarnos Di-s?
Lo primero que me gustaría resaltar de ambos relatos es el esfuerzo requerido para la construcción de todo lo encomendado, cada detalle que Di-s ordena requiere de precisión, talento y sin duda una gran cantidad de tiempo y esfuerzo. Lo anterior nos sugiere que, así como en el mundo físico se requirió de un gran sacrificio para lograr un objetivo, así también nuestro trabajo espiritual conllevará un esfuerzo equivalente.
Es como si el Eterno quisiera repetirnos dos veces que desprendernos de nuestras emociones negativas y de nuestras caretas no sería para nada sencillo y que requerirá esfuerzo y de un trabajo de relojería.
También pareciera que nos quiere decir que el fruto de quienes deciden revelar su verdadero yo es un tesoro inconmensurable. Pensemos en lo siguiente, cuando eres tú mismo, descubres qué es lo que te apasiona de verdad, lo que te hace feliz y dónde eres realmente bueno. Es como explorar un mapa que te lleva a tus talentos y a tus sueños. Pero si intentas ser como los demás, es como seguir caminando por caminos que no son tuyos, y podrías perderte de encontrar el lugar que realmente te pertenece.
Por otro lado, ser tú mismo inspira a los demás y te da confianza. No necesitas ser perfecto; lo que importa es que seas real. Es allí donde descubrirás tus aptitudes y talentos únicos, aquellos que te ayudarán a dejar tu propia marca en el mundo.
Ser uno mismo no solo es importante para descubrir nuestras propias capacidades, sino también para trabajar en comunidad y lograr cosas que, de forma individual, serían imposibles, tal como ocurrió en esta Parashá, donde cada israelita colaboró en un objetivo en común, donde todos serían beneficiados.
En conclusión, esta Parashá nos enseña que, al despojarnos de lo superficial y reconocer quienes somos, nuestros talentos se manifiestan haciendo con ello revelar también nuestro propósito en el plan divino, aportando desde mi individualidad para el logro de un objetivo colectivo – la construcción de un lugar donde pueda residir la luz para siempre.
¿Qué tan dispuesto está nuestro corazón hoy?
ANALISIS KABBAISTICO.
Como ya mencioné, en las Parashiot pasadas se describe cómo al corregir nuestras mociones internas, ubicadas en Zeir Anpin, un concepto kabalístico que representa una dimensión del alma, podemos deshacernos de estas vestiduras y máscaras que levantamos como ídolos, permitiendo que emerja nuestro verdadero ser. Este proceso refleja lo que ocurre en Vaiakel: los israelitas aportan de todo corazón sus dones y habilidades para construir algo sagrado, uniendo las capacidades individuales en un esfuerzo colectivo.
De manera similar, al trabajar en nuestras emociones y corregirlas, rompemos esas barreras internas y permitimos que nuestras habilidades y talentos se revelen y sean guiados para un propósito mayor. Esto nos conecta con nuestra verdadera esencia y nos abre a la posibilidad de un servicio genuino, donde nuestro «corazón dispuesto» se convierte en el motor de nuestras acciones, tal como se describe en la Parashá: “todo hombre sabio de corazón entre vosotros vendrá y hará todo lo que Di-s ha mandado» (Éxodo 35:10).
Esta idea de revelar nuestros talentos está escondida en el capítulo 35, versículo 31 en donde el Notarikón de las 4 primeras palabras (“y llenó a él [Betzalél] del espíritu de Di-s”) conforman la palabra “y me revelé” (וארא), nombre de la segunda Parashá del libro de Shemot «Va’era» (וארא), En esta Parashá, Di-s se revela a Moisés con el nombre de YHWH y reafirma Su promesa de liberar a los israelitas de la esclavitud en Egipto. Es aquí donde comienzan las primeras siete plagas que Dios envía como parte del proceso de redención.

Al reemplazar las 4 primeras palabras por la nueva queda: “Y me revelé con sabiduría, con entendimiento y con conocimiento y con todo talento”
Es aquí donde emerge el hombre revelado, la conciencia superior, el guerrero espiritual, el sumo sacerdote que con esa conciencia ya se encuentra preparado para iniciar los servicios sagrados, tal como se detallará en la Parashá de la próxima semana.
En definitiva, cuando cada persona es auténtica y se muestra tal cual es, se crea un espacio donde todos pueden aportar lo mejor de sí mismos. Es como si cada uno fuera una pieza única de un rompecabezas. Si tratas de ser otra pieza que no eres, el rompecabezas simplemente no podrá ser completado. En términos kabbalísticos, revelar nuestro verdadero yo nos permite encender la luz de nuestra alma, corregir nuestros tikuním y alcanzar nuestro propósito.
Así mismo, al ser genuino, inspiras a otros a ser ellos mismos también. Eso crea una comunidad basada en la confianza, donde todos se sienten valorados por lo que realmente son. Así, los objetivos compartidos se alcanzan más rápido y con un espíritu de colaboración, porque todos están dando lo mejor de sus dones únicos. En términos kabbalísticos, alcanzar objetivos compartidos permite la corrección del mundo (tikún olam) y alcanzar el propósito global del alma unificada, la redención.
Shabat Shalom
