Si lo pensamos por un instante, un alto porcentaje de la información que nos llega de los medios de comunicación es de Reformas que no se reforman, leyes que no se publican, terrorismo, atentados, catástrofes, protestas de estudiantes, descontento social, sistemas públicos deficientes, delincuencia, mala distribución de la riqueza, pandemias, cambio climático, contaminación ambiental, congestión vehicular, corrupción, líderes religiosos pervertidos y podríamos seguir y seguir. Y no voy a mencionar la información que para mi gusto no es de interés de nadie como farándula y opinología mediática de cosas sin valor. Todo lo anterior con la promesa de los noticieros de «mantenernos informados».
Todo, sin duda alguna, parte de nuestra realidad a nivel país, continental y mundial de la cual por su puesto no podemos ser indiferentes ni hacer vista gorda. Pero por otro lado también hay que hacerse la pregunta ; ¿es eso todo?.
Si creemos en un universo en equilibrio donde todo lo sutil o invisible se balancea y donde también todo lo físico se balancea (la física ya sea cuántica como la tradicional se basan en el balance y equilibrio) entonces ¿porque ser una persona «informada» es abastecerse solo de dicha cara de la moneda?
Incuestionablemente existe mucho más de qué enterarnos y que definitivamente tiene una vibración muchísimo más alta que contrarresta la baja frecuencia a la que nos llevan las noticias de la actualidad y que al parecer no son de alto «rating» para los medios de comunicación. En un Universo equilibrado el miedo, incertidumbre, inseguridad, dolor, etc. se balancean con el amor, la compasión, la misericordia y todas aquellas emociones y actitudes que todas las religiones, líneas espirituales, culturas y civilizaciones de la antigüedad nos han enseñado una y otra vez de formas diferentes; «somos el reflejo de nuestras emociones». Y hoy la ciencia también nos habla de lo mismo:
Un experimento reconocido del científico japonés Masaru Emoto nos demuestra que las moléculas de agua toman diferentes formas dependiendo de los pensamientos, emociones y palabras con que uno las impregne. Si las palabras son «amor», «ángel», «paz», etc. Entonces las moléculas forman figuras armónicas y simétricas, mientras que palabras como «odio», «demonio», «guerra», etc. Forma figuras sin forma y completamente desarmonizadas. ¿Qué conecta estas emociones con las moléculas de agua?, ¿por qué se ven afectadas estas moléculas ante una palabra?. Lo claro es que este experimento demuestra, entre otras cosas, que hay un puente invisible, una conexión entre nuestros pensamientos, emociones y el mundo físico.
Por otro lado la neuroplasticidad nos ha demostrado científicamente que los pensamientos repetitivos y nocivos programan a tu cerebro para reaccionar con las mismas emociones impregnadas de esos pensamientos, pero también demuestra que esa programación se puede cambiar y que solo depende de uno y nuestro cambio de pensamientos.
Si todo el día nos invaden de noticias que nos llevan a un estado de miedo, ansiedad, estrés, inseguridad y decepción, te puedo firmar cuales serán algunos de tus pensamientos y emociones que te gobernaran durante el día. Si a un niño le dices todos los días que es «tonto» me imagino que sabrás de que se va a convencer al poco tiempo no?, si al revés le dices a diario lo hábil e inteligente que es, te aseguro que su autoestima y seguridad en si mismo crecerá a diario también. Lo mismo ocurre con nosotros, ¿qué espacio nos damos para descubrir y revelar todas las bendiciones, bondades y maravillas que a cada segundo están contrarrestando la negatividad de este universo en equilibrio?.
Hoy en día ¿quien nos recuerda el colosal trabajo que miles de fundaciones al rededor del mundo hacen en post del bien de diferentes áreas de la sociedad?. ¿quien informa de las otras miles de comunidades religiosas, místicas, espirituales y sociales que se abocan a tareas sociales y de crecimiento personal para las personas?. ¿Quien resalta como constantemente han aumentado en el mundo las escuelas, academias, institutos de enseñanzas místicas, espirituales, olisticas o esotéricas (como quieran llamarle) para el crecimiento y ascensión espiritual?. ¿Quien gasta un solo segundo en reconocer lo bueno del trabajo de los demás ya sea gobierno, empresas, colegios, familias, amigos, etc. (No creo que haya nadie que haga el 100% de las cosas mal)?. ¿Quien se toma el tiempo de conocer los miles de milagros que ocurren en el mundo entero producto del amor y de la fe?. Realmente podría seguir y seguir enumerando una lista de cosas positivas a las cuales hoy no le damos espacio en nuestra mente (o si se lo damos termina siendo un espacio pasajero que se esfuma ante la avalancha de los «otros» pensamientos).
Si nuestra opción dentro de este mundo de dualidad fuera escoger revelar la luz en vez de la oscuridad, entonces con toda seguridad nuestras conclusiones serían diferentes. No es conformismo, no es taparse los ojos ante el dolor y la dura realidad. Se trata de ver el panorama completo, ver al universo equilibrándose gracias a las acciones de quienes hacen lo bueno en vez de lo malo, porque detrás de un ISIS destructivo hay muchos otros seres humanos dando la vida por amor, detrás de toda oscuridad siempre hay mucha luz para revelar.
Las religiones, líneas espirituales, culturas y civilizaciones de la antigüedad (y ahora también la ciencia) nos enseñan una y otra vez de formas diferentes; «somos el reflejo de nuestras emociones».
Una hermosa frase de Stephen Crane nos enseña: “Si cambias tu pensamiento, cambias tus emociones. Si cambias tus emociones, cambias tu actitud. Si cambias tu actitud, cambias tu vida. Si cambias tu vida, cambias tu destino”
Porque todos somos Uno!
