Somos rebaños alcanzando nuestro máximo potencial.
Mucho se ha hablado de la inmunización de rebaño. Esto quiere decir que, al alcanzar un número de vacunados por habitantes, la inmunidad de la población se amplía y por tanto la probabilidad de contagio disminuye.
Dicho de otro modo; “La inmunidad de un grupo de personas ayuda a que otra, que no está inmunizada, no se vea afectada hasta que llegue su momento para inmunizarse.”
Ahora bien, tal como lo indica uno de los principios del Kybalión (un documento de 1908 que resume las enseñanzas del hermetismo); “tal como es arriba es abajo y tal como es abajo es arriba”. Esto quiere decir que muchas cosas de las que vemos como efectos en nuestro plano físico también se revelan de similar forma en los mundos espirituales. Es así que, si cambiamos la palabra “inmunidad” por “corrección” (entendiendo corrección espiritual), la frase anterior la leeríamos de la siguiente forma;
“La corrección de un grupo de personas ayuda a que otra, que no está corregida, no se vea afectada hasta que llegue su momento para corregirse.”
Hay una profunda enseñanza en esto ya que nos da a entender que, si bien nuestra alma vino a este plano para aprender, evolucionar y corregir, no estamos haciendo el trabajo solos. No vinimos solos y nos es para nada casualidad tener los padres que tenemos o hermanos o amigos o esposa(o) o un largo etc. De personas que nos acompañan en nuestras vidas.
Todos y cada una de las personas que nos rodea (sobre todo los más cercanos como la familia, los amigos y la pareja) están ayudándonos a corregir sin que ellos lo sepan. Al revés también es válido, es decir nosotros también estamos ayudando a corregir a los que tenemos a nuestro alrededor.
Pero, ¿Qué idea tan loca puede ser esto?
No hay que ser un místico para darse cuenta de esta verdad. Sólo basta con poner atención y ver como cada situación desafiante que alguien te pone enfrente, por dolorosa o dificultosa que sea, siempre termina mostrándote algo que en tu interior sabes que debes cambiar.
Desafortunadamente estamos acostumbrados a rendirnos al ego y reaccionamos como fieras ante los desafíos. Vemos que una situación no nos gusta y somos capaces de llegar a escupir fuego por la boca, pero no somos capaces de ver que esa persona que me llevó a esta situación está siendo un maestro, ayudándome a corregir. Esa persona ya está inmunizada y me está ayudando, mostrándome lo que debo hacer y dándome tiempo para que yo me corrija.
*Parte de ser una persona espiritual, es ser capaz de ver en los demás un maestro. *
La sabiduría de la Kabbalah nos enseña que la verdadera espiritualidad no se alcanza levitando con meditaciones, sino que se logra conectando con todo lo que nuestro Creador nos regaló en el momento en que vinimos a este plano; nuestro país, nuestra familia, nuestras capacidades, nuestras discapacidades, nuestras influencias astrales, nuestros amigos, nuestras parejas, todo absolutamente todo fue puesto milimétricamente en su sitio con el fin único de que lográramos conectar con la verdadera y única fuerza infinita de Dios.
En mi caso, Dios me ha llenado de maestros escorpiones que siempre están enterrando sus colas para enseñarme y mostrarme mis debilidades. Yo, un tauro acostumbrado a evitar discusiones por temor a generar conflictos, esta semana tuve la visita de uno de estos maestros para enseñarme que a veces hay que enfrentar las cosas con dureza y energía sin estar siempre proyectando las consecuencias.
Tenía dos opciones; o me rendía al ego y me entrampaba en una fiera discusión para demostrar que yo tenía la razón, o me reverenciaba ante hecho de tener ante mí la posibilidad de alcanzar mi máximo potencial, revelando el mensaje profundo que venía en el veneno de esa cola escorpiona;
“*La fuerza no siempre es sinónima de conflicto, la fuerza, los límites y el rigor aplicados con bondad se convierten en belleza porque trae justicia*”.
Para finalizar, un gran secreto Kabbalista se esconde desde el final del párrafo 1:7 hasta el 1:8 del libro del Cantar de los contares, escrito por el Rey David. cuando la novia le dice al novio:
¿Por qué he de andar como vagabunda, junto a los *rebaños* de tus compañeros?
El novio responde:
¿Acaso no lo sabes, tú la más hermosa entre las mujeres? Sal tras los pasos del *rebaño* y apacienta a tus cabritos junto a las moradas de los pastores”.
Los sabios nos enseñan que la más hermosa de las mujeres (la novia) es el alma y el novio es nuestro Creador. El rebaño son las demás almas en este mundo buscando corrección, los cabritos son nuestras malas inclinaciones y las moradas de los pastores son las diferentes naciones en el mundo (diferentes de Israel).
Así es que el secreto oculto en estos párrafos es que; el alma le pregunta al Creador la razón por la cual debe estar en este mundo junto a las otras almas. Dios le responde que si no lo sabe, es porque no ha logrado un nivel espiritual necesario y Dios le encomienda reencarnar y seguir los pasos del rebaño (las otras almas encarnadas). Por otro lado Dios le pide que corrija apacentando sus malas inclinaciones en el lugar del mundo donde fue destinada a vivir.
Wow!! Que diferente y profundo es el sentido de lo anterior cuando se conoce el secreto oculto!!
Agradezco al Eterno que permite que no estemos solos en este juego de la vida y nos regala la oportunidad de apoyarnos entre todos mutuamente, caminando como rebaños, alcanzando nuestro máximo potencial para lograr la tan ansiada inmunidad final, la redención!!
Shabbat Shalom.
