El juego de la verdad.
Se dice que este mundo es el mundo de las mentiras porque todo está limitado a los 5 sentidos de quien percibe el mundo. Es así entonces que todo lo que se diga o se haga no puede ser una verdad absoluta dada nuestras limitaciones.
Entonces la pregunta sería ¿existe la verdad?
Espiritualmente verdad se define como algo que no cambia jamás y es eterno. Al revés la definición también es válida, es decir, la mentira es algo que cambia y es subjetivo al individuo.
Como ejemplo, hay dos personas que viven en el mismo edifico, uno en el piso 3 y otra en el último piso del edificio, el piso 20. El del piso 3 siempre se queja del ruido de la calle, de que enfrente hay una fábrica horrible y que las calles son sucias. El otro en cambio, en el silencioso piso 20 desestima todas esas quejas, el disfruta del silencio, de una hermosa vista y no ve la suciedad. Sin embargo, reclama por las palomas que ensucian su balcón que está justo bajo la cornisa del edificio.
Ambos conversan y discuten para acordar las mejoras a hacer en el edifico, pero claramente no llegan a acuerdo. El del piso 20 le dice que el ruido no es un problema y no merece atención, pero que lo de las palomas es un tema de salubridad qué hay que atender. El otro le dice que las palomas son un mal menor, que lo realmente relevante es la contaminación de ruido que existe en el lugar.
La perspectiva de cada uno no es cuestionable ya que se basa en la realidad que le otorga el piso donde viven. Dicho de otro modo son verdades parciales y al ser parciales, entonces cambian y por conclusión son lo opuesto a la verdad. De ahí que se diga que este es un mundo de mentiras.
Desde que nacimos hasta nuestros días, hemos estado sometidos a experiencias de vida, circunstancias del entorno, ambientales, sociales, familiares, políticas, astrales, etc. Todas ellas nos han forjado tal cual somos hoy y nos ha conformado nuestra verdad.
¿Entonces que es verdad?
Hay algo que no ha cambiado nunca, que es eterno, no cambiará jamás y no está sujeto a ninguna influencia, Dios.
¿Pero como metemos a Dios en este mundo de mentiras si El vive fuera de este plano?
Dios nos ha entregado un instructivo, un manual, un plano que nos ayuda a descubrirlo a El en este mundo, la Tora. Conectando con La luz del Creador y con su amor, además guiándonos por este instructivo divino que es la Tora, podremos “acercarnos” a la verdad que es El. Digo “acercarnos” porque la verdad absoluta solo es perceptible fuera de este mundo.
¿Entonces, por que Dios nos forjó para obtener sólo una verdad parcial?
1. No para aceptar tu verdad como única. Eso se llama idolatría, de ahí surgen los fundamentalistas.
2. Tu verdad sirve a otros que aún no aprenden nada acerca de esa verdad, no es para ti mismo. Los demás necesitan aprender de tu verdad.
3. Si estás en este plano con tu verdad es para salir de tu zona de confort, ampliar tu vasija aprendiendo de las otras verdades, no de la tuya (al fin de cuentas tu verdad ya es tuya)
Por eso vivimos en un mundo de mentiras, porque solo unificando todas las verdades parciales y ampliando nuestra vasija alcanzaremos la afinidad y unión completa con el Creador. Ese es el trabajo de nuestra alma, volver a conectar con las 600 mil otras raíces de alma que fueron fragmentadas cuando la vasija original se rompió.
Volviendo al ejemplo del edificio, ¿quien tiene razón?
A nivel espiritual lo correcto o lo incorrecto no se mide por cuanta razón puede tener uno u otro. Lo correcto y lo incorrecto se mide por cuanto soy capaz de ampliar mi vasija a partir de la verdad del otro y el otro de mi. Ambos estamos llamados a ampliar nuestra vasija aprendiendo uno del otro. Incorrecto para el alma es negarse a la posibilidad de ver la luz en los demás.
**** parte de ser espiritual es ser capaz de ver en todos a un maestro ****
Pero ¿acaso puedo aprender de un asesino?
Los mundos espirituales no se miden por lo bueno y lo malo. Tenemos que entender que el único lugar donde conviven la luz y la oscuridad juntos es en este mundo, en los mundos superiores no existe la separación, todo es unión. Dicho esto, un asesino claramente no puede hacernos aprender de su actuar, pero si me puede hacer aprender a no juzgar o a tener más misericordia de los demás, de esa forma el asesino me ayuda a conectar con la luz.
Lo único importante es que este viaje sea dinámico y pueda ir conectando con la luz del Creador a partir de las verdades de toda la creación, ampliando mi mente y mi percepción de las cosas, haciendo que mi verdad no sea nada más que una chispa de luz del alma que me tocó encarnar.
Las reglas del juego de la verdad son entregar generosamente mi verdad para quien quiera aprender de ella y también dar la bienvenida a las demás verdades para ampliar mi vasija, así encontraremos al Creador y percibiremos lo que es realmente el amor incondicional.
Shabbat shalom.
