El milagro del no tiempo.
Todos sabemos que el tiempo se pasa volando, pareciera que cada vez el tiempo corre más rápido y simplemente no alcanzamos a darnos cuenta cuando ya se nos pasó el dia, el año e incluso la vida.
Sin embargo, los kabbalistas sabemos que existen portales del tiempo, momentos a los cuales podemos acceder y utilizarlos a nuestro favor para nuestro crecimiento espiritual.
Hay tres ejemplos de estos portales, el más cotidiano es mientras dormimos. En el momento en que cerramos los ojos y volvemos a despertar por las mañanas pareciera que no hubiera pasado el tiempo, es similar a estar muertos o similar a un pestañeo donde no pudimos percibir las 8 horas que permanecimos durmiendo. Durante todo ese tiempo nuestra alma ascendió a los planos espirituales, revisó lo que hicimos durante el día que acabó y busca renovarse y fortalecerse fuera de la cárcel corporal a la que está sometida a diario, de ahí que podemos aprovechar este portal nocturno para hacer que este trabajo sea lo más provechoso y óptimo posible, ¿cómo? , dormirnos con una plegaria pidiendo al Creador que nos fortalezca para iniciar un día más espiritual, dormirnos en paz y tranquilidad evitando, por ejemplo, pelear antes de dormir, ver películas de terror, planear venganzas, etc.
Otro portal similar ocurre cada shabbat. El Creador nos da la oportunidad de detenernos, parar la vorágine de la semana y entrar en un espacio místico donde, a través de una conciencia elevada, podemos mirar hacia atrás, ver qué tan altruísta fui durante la semana y alimentar nuestra alma de toda esa luz de shabbat con el fin de iniciar una nueva semana renovados y fortalecidos.
Y el otro portal existente, quizás el más relevante del año, es el que se abre en esta época del año.
¿Qué pasa en esta época del año?
La humanidad está de cumpleaños, sí, el Lunes por la noche es el cumpleaños de Adán y por lo tanto el cumpleaños de la humanidad.
Este tiempo se conoce como el Año Nuevo judio o Rosh Hashana. Pero es sólo el inicio de la apertura de este portal, porque posterior a Rosh Hashana vienen 10 días más donde este portal se mantiene abierto.
Pero ¿qué portal es este?
El Año Nuevo es el momento en que el Creador nos toma, a cada uno, y nos da la oportunidad de reiniciarnos, de comenzar un nuevo año. Los kabbalistas lo consideran un espacio lleno de rigor, porque es cuando el tribunal celestial abre nuestro libro de la vida y determina cómo ha de configurarse el próximo año para que mi alma pueda hacer su trabajo.
Si el año que pasó no hice el trabajo espiritual correcto, no evolucioné hacia la luz, sino que me quedé quieto y no me esforcé en ser mi mejor versión, entonces el año que me tocará vivir seré empujado a hacer este trabajo. ¿Cómo?, bueno, a veces se nos otorga el rigor de una enfermedad, o el rigor de la escasez económica o la ruptura de la pareja, etc.
Como dicen, o cambias por las buenas o por la malas, pero el Creador, en su infinito amor, buscará ya sea con rigor o misericordia transformarnos.
Sin embargo, este portal nos regala 10 días en los cuales podemos apelar a este dictamen celestial y buscar reparar aquello que hice mal o no hice durante el año. ¿Cómo logró eso?, accediendo al no tiempo.
El pasado no lo podemos cambiar, al que herí o dañé en el pasado seguirá manteniendo eso por el resto de su vida. Sin embargo, podemos enfrentarnos a esa persona y viajar al pasado, rememorar el dolor causado y pedir perdón, podemos buscar reparar, en algo, el daño que cometimos en el pasado, porque de esa manera el alma de esa persona y nuestra alma, se tornarán más livianas y podremos dar el salto hasta el nuevo año de una forma más luminosa.
El Creador firmará la sentencia de su juicio previo a haber visto como cada uno de nosotros utilizó este portal para viajar en el tiempo y tratar de reparar los daños y volver a conectarse con El.
Kabbalisticamente es tiempo de reiniciarnos, mirar hacia atrás y escudriñar todo aquello que hicimos mal o no hicimos en el año. La mayoría de las veces pueden ser cosas que incluso hicimos inconscientemente; una palabra desubicada, un silencio de hielo, un olvido importante, la falta de cariño, la ausencia, la falta de tolerancia, la desconfianza, el juicio silencioso, etc etc.
A partir del lunes en la noche se abre este portal y tenemos la oportunidad de volver al Creador a través de reparar, perdonar y pedir perdón. Así, si Dios lo quiere, podremos ser inscritos nuevamente en el libro de la vida, con una vida dulce.
Shabbat Shalom
