A través de las relaciones que hemos ido estableciendo entre nuestros 5 sentidos y el Coronavirus, podemos entender todas las posibilidades que tenemos como humanidad para mantenernos saludables y sanos espiritualmente y como consecuencia, también mantenernos físicamente sanos e inmunes a enfermedades como el Coronavirus.
Sin embargo, aun así, podría surgirnos la duda respecto a si estas relaciones son ciertas o producto de una imaginación muy creativa. También podríamos preguntarnos de que si todo lo anterior fuera cierto, entonces ¿Dios está esperando que cuidemos nuestros 5 sentidos?, ¿No basta con estar conectados con el Creador para tener la suficiente presencia Divina en nuestras vidas como para mantenernos sanos?
La respuesta a estas dudas la podemos, como siempre, encontrar en la Torá, en la porción llamada “Shofetim” que se traduce como “Jueces”. Si bien en una lectura literal pareciera que Dios nos está encomendando la creación de un sistema judicial para el pueblo de Israel, una vez que tomen posesión de la tierra prometida, pero la verdad es que el sentido profundo tiene un significado totalmente diferente.
Si leemos las Biblias que existen en la mayoría de las casas (como la Reina Valera o cualquier otra), veremos que esta porción inicia así:
“Jueces y oficiales pondrás en todas tus ciudades que Jehová tu Dios te dará en tus tribus, los cuales juzgarán al pueblo con justo juicio.”
Pero al leer el mismo texto, en la Torá, revelamos el significado místico y profundo que tiene para cada uno de nosotros:
“Jueces y policías pondrás para ti en todos tus portones, que el Eterno, Dios tuyo te entrega para tus tribus y juzgarán al pueblo con justicia recta.”
Lo primero que debemos observar es la forma singular y personal a la que se refiere Moisés al decir estas palabras. No dice que pondrás jueces y policías para las ciudades, dice “para ti” y tampoco la mejor traducción para la palabra שעריך es “ciudades”, sino que una traducción más exacta es “portones”.
¿Pero que podemos aprender de esto?
Primero darnos cuenta que no se trata de la inauguración de un nuevo sistema de administración de justicia para el pueblo de Israel, como se lee en las biblias actuales. Una lectura con ojos de un Kabbalista, permitirá leer el texto en un sentido más místico y oculto para revelar lo que realmente Dios está encomendando. Veamos parte por parte:
- Los jueces se refieren a tu mente racional, tu forma de razonar y entender las cosas para analizar y tomar decisiones.
- Los policías son las barreras que uno pone para evitar desvíos en el camino o para reparar algo si ya nos hemos desviado.
- Cuando dice “para ti”, se refiere a ti o a mí.
- Por otro lado, Isaac Luria, explicó que los portones no eran puertas de una ciudad, sino que se refería a los portones por donde entran las sensaciones a nuestro cuerpo, es decir, los cinco sentidos.
- Y cuando la Torá habla de “el Pueblo”, se está refiriendo místicamente a la persona en su sentido más material o físico que al sentido espiritual.
- Juzgar al pueblo con justicia recta refiere al balance de ser severo con uno mismo en caso de desviaciones en el camino, pero a la vez no dejar que la culpa nos llene de oscuridad. El cuerpo físico es, por esencia, una vasija llena de deseo egoísta, por lo tanto, el cuerpo sólo está cumpliendo su propósito para el alma, de ahí a ser severo, pero clemente.
Veamos cómo quedaría la lectura incorporando los significados anteriores (dejaré en paréntesis las palabras clave reemplazadas):
“Pondrás razonamiento (jueces) para dirimir entre lo bueno y lo malo y pondrás barreras (policías) en tus 5 sentidos (portones) para que controlen lo que ellos perciben, que Dios tuyo te entrega, y juzgarás a tu cuerpo (pueblo) con rigor, pero a la vez con compasión.”
Conectando esto con todo lo que se explicó en las anteriores reflexiones de los 5 sentidos y el Coronavirus, vemos claramente la razón por la cual el Creador nos pide, como una mitzvot (obligación), el tener jueces y policías en nuestros portones.
Debemos estar atentos y continuamente reflexionar y desafiarnos respecto de las cosas que vemos, decimos o comemos, escuchamos, olemos (ira o sexualidad desenfocada) y palpamos. Si vemos que estamos desviando el camino, entonces debemos empezar a poner barreras, policías espirituales, como meditar, leer Torá, dar limosna, rezar, buscar ayuda, compartir, hacer buenas obras, respirar consiente, etc. etc.
Estos policías serán quienes ayudarán al pueblo (nuestro cuerpo físico) a mantenerse sano e inmune no sólo al Coronavirus, sino que también a cualquier enfermedad.
