Esta semana tocó la lectura de una parte de la Torá que se denomina Shofetim que se traduce como “Jueces” y hoy quiero reflexionar sobre un nexo que existe entre el inicio de esta porción y la saga de reflexiones que hice en el pasado, respecto a los 5 sentidos y el Coronavirus.
Si leemos las Biblias que existen en la mayoría de nuestras casas (como la Reina Valera o cualquier otra), veremos que esta porción inicia así:
“Jueces y oficiales pondrás en todas tus ciudades que Jehová tu Dios te dará en tus tribus, los cuales juzgarán al pueblo con justo juicio.”
Hasta ahí, suena como a que Dios está mandando la creación del primer sistema judicial 3000 años atrás. Sin embargo, los Kabbalistas sabemos que el sentido real, exacto y profundo de una enseñanza, sólo lo podemos encontrar remitiéndonos al texto original en Hebreo, ese que jamás ha cambiado y que contiene no sólo la interpretación literal sino que aquella interpretación “Sod” (secreta) que nuestra alma necesita para su aprendizaje.
Al leer el mismo texto, pero en la Torá, veremos que lo que Dios está ordenando es algo totalmente diferente:
“Jueces y policías pondrás para ti en todos tus portones, que el Eterno, Dios tuyo te entrega para tus tribus y juzgarán al pueblo con justicia recta.”
Lo primero que llama la atención es la forma singular y personal a la que se refiere Moisés al decir estas palabras. No dice que pondrás jueces y policías para las ciudades, dice “para ti” y tampoco la mejor traducción para la palabra שעריך es “ciudades”, sino que una traducción más exacta es “portones”.
¿Pero que podemos aprender de esto?
Primero darnos cuenta que no es la inauguración de un nuevo sistema de administración de justicia para el pueblo de Israel, como se lee en las biblias actuales. Dando una lectura con ojos de un Kabbalista, podemos leer el texto en un sentido más místico y oculto para revelar lo que realmente Dios está encomendando. Veamos parte por parte:
- Los jueces se refieren a tu mente racional, tu forma de razonar y entender las cosas para analizar y tomar decisiones
- Los policías son las barreras que uno pone para evitar que me desvíe del camino o para reparar algo si ya me he desviado.
- Cuando dice “para ti”, se refiere a ti o a mí.
- Por otro lado, una gran kabbalista del siglo XV, Isaac Luria, explicó que los portones no eran puertas de una ciudad, sino que se refería a los portones por donde entran las sensaciones a nuestro cuerpo, es decir, los cinco sentidos.
- Y cuando la Torá habla de “el Pueblo”, se está refiriendo místicamente a la persona en su sentido más material o físico que al sentido espiritual.
- Juzgar al pueblo con justicia recta refiere al balance de ser severo contigo en caso de desviarte del camino, pero a la vez no dejar que la culpa te llene de oscuridad. El cuerpo físico es, por esencia, una vasija llena de deseo egoísta, por lo tanto, el cuerpo sólo está cumpliendo su propósito para el alma, de ahí a ser severo, pero clemente.
Veamos cómo quedaría la lectura incorporando los significados anteriores (dejaré en paréntesis las palabras clave reemplazadas):
“Pondrás razonamiento (jueces) para dirimir entre lo bueno y lo malo y pondrás barreras (policías) en tus 5 sentidos (portones) para que controlen lo que ellos perciben, que Dios tuyo te entrega, y juzgarás a tu cuerpo (pueblo) con rigor, pero a la vez con compasión.”
Conectando esto con todo lo que se explicó en las anteriores reflexiones de los 5 sentidos y el Coronavirus, vemos claramente la razón por la cual el Creador nos pide, como una mitzvot (obligación), el tener jueces y policías en nuestros portones.
Debemos estar atentos y continuamente reflexionar y desafiarnos respecto de las cosas que vemos, decimos o comemos, escuchamos, olemos (ira o sexualidad desenfocada) y palpamos. Si vemos que estamos desviando el camino, entonces debemos empezar a poner barreras, policías espirituales, como meditar, leer Torá, dar limosna, rezar, buscar ayuda, compartir, hacer buenas obras, respirar conciente, etc. etc.
Estos policías serán quienes ayudarán al pueblo (nuestro cuerpo físico) a mantenerse sano e inmune no sólo al Coronavirus, sino que también a cualquier enfermedad.
Shabbat shalom
