Los cielos se están moviendo.
No podía dejar de compartir una reflexión respecto al terrible accidente que ocurrió en el monte Merón, en Israel, donde 45 judíos ultraortodoxos fallecieron a causa de una estampida humana, todo en medio de uno de los eventos cósmicos y espirituales más luminosos del año, el Lag BaOmer.
Como es que Dios, en su infinito amor hacia nosotros, nos deja sufrir con el Coronavirus, con el cambio climático, con hambrunas y ahora esto. La muerte de 45 hombres que, a diferencia de otras personas del mundo, dedican cada segundo de su vida a cumplir fervientemente los preceptos y vivir una vida basada en la Torá.
Ok, puede que el COVID haya llegado para ayudarnos a conectar con lo realmente importante de la vida. También podríamos pensar que el cambio climático nos invita a conectarnos nuevamente con la naturaleza, pero, ¿Por qué Dios quisiera tomar la vida de 45 personas que dedican su vida a adorarlo y alabarlo, más aún justo en un momento de celebración y espiritualidad?, ¿Acaso realmente está Dios ahí o se olvidó de nosotros?, ¿Qué clase de Dios podría hacer algo así?
Pero la verdad es que Dios jamás se ha movido de su lugar y nunca nos ha amado más que ahora.
Lag BaOmer es una fiesta espiritual que se celebra en el día 33 de un tiempo espiritual de 50 días llamado Omer. No entraré en el detalle de la profundidad espiritual de la cuenta del Omer, pero si mencionar que los primeros 33 días de este tiempo coinciden con un evento trágico donde cientos de estudiantes, de uno de los maestros de Kabbalah más renombrados de la antigüedad, fueron devastados por una plaga mortal. Sólo unos pocos estudiantes sobrevivieron y uno de ellos se transformó en una de las luminarias más grandes de la Kabbalah, es a quien se le atribuye la autoría del libro del Zohar (Libro que explica la Tora completa desde una perspectiva mística), Rabí Shimón Bar Yojai.
Dada la trágica muerte de todos esos cientos de kabbalistas, es que el tiempo del Omer se considera una época de mucho rigor espiritual, sin embargo, el día 33 del Omer fue la fecha en que Shimón Bar Yojai partió de este mundo dejando revelados, en el Zohar, todos los secretos de la Tora. Su muerte rasgó el velo del rigor de los 33 días anteriores y de ahí que se instauró una fiesta mística y luminosa para esta fecha, llamada Lag BaOmer.
Esta fiesta, se celebra con fogatas, luces y mucha alegría debido a la explosión de luz que trajo el develar todos los secretos del cielo contenidos en la Tora.
¿Pero entonces qué pasó?
Lo primero que hay que entender es que existen dos grandes categorías de mundos; los mundos de la inmanencia, donde nuestra lógica está continuamente tratando de decir porque ocurren las cosas y los mundos de la trascendencia que es donde la mayor parte de la realidad se revela y ahí la lógica no opera, es por eso que la mayoría de los eventos que ocurren en este mundo y que nos hacen dudar de Dios, es porque nos aferramos al mundo de la inmanencia.
Explico esto porque las tragedias, como la ocurrida en Merón, sólo puede entenderse analizando algunos elementos fuera de la lógica común, pertenecientes a los mundos de la trascendencia.
¿Cuál podría ser la explicación a esta tragedia en Israel?
Ya mencioné, en alguna reflexión anterior, la fuerza y energía del número 11. Este número, al estar sobre el 10 (número divino), es el arquetipo del exceso. Potencialmente puede haber exceso de luz o puede haber exceso de oscuridad. Pero como en este plano, la luz no existe de forma natural, es bastante fácil que el 11 se haga presente por exceso de oscuridad.
¿Y dónde vemos aquí el 11?
Como dije, Lag BaOmer ocurre siempre el día 33 del Omer (33 = 3 veces 11). La mayoría de las veces esta celebración es una explosión y un exceso de luz. Sin embargo, esta vez los cielos, que son los mundos de la trascendencia, decidieron otra cosa y ahora la decisión fue, lo que a nuestros ojos evaluamos como una tragedia.
Solo los cuerpos de 22 judíos pudieron ser reconocidos para que fueran enterrados antes de Shabbat (como dice la tradición), nuevamente vemos que 22 es dos veces 11.
¿Pero por qué se tomó esa decisión de tornar el 11 de exceso de luz a exceso de oscuridad?
Sólo Dios en su infinita perfección tiene esa respuesta, sin embargo, sorprendentemente el mismo Zohar pareciera darnos algunas pistas que nos podrían acercar a ver este evento parados desde el mundo de la trascendencia.
En la porción del Zohar (Idra Rabbah) que se lee estos días aparece algo impactante (pongo sólo un extracto): “Elías apareció con 3 diademas que iluminaban su rostro. Rabi Shimon le preguntó, ¿Por qué no estabas presente durante el festejo del Señor en el día de la celebración de la boda? El contestó, ¡POR TU VIDA RABI SHIMON!……, pero no pude asistir porque aquel mismo día TUVE QUE IR A REALIZAR MILAGROS PARA RAV AMNUNÁ el anciano y sus compañeros que habían sido encarcelados por un edicto del rey. Produje un milagro para ellos Y CUARENTA Y CINCO OFICIALES PERECIERON ENTRE LOS ESCOMBROS. LIBERÉ A RAV AMNUNÁ Y SUS COMPAÑEROS Y LOS CONDUJE AL VALLE DE OROS, ¡SALVÁNDOLOS!”
Veámoslo más simple uniendo las mayúsculas: ¡POR TU VIDA RABI SHIMON!, TUVE QUE IR A REALIZAR MILAGROS PARA RAV AMNUNÁ Y CUARENTA Y CINCO OFICIALES PERECIERON ENTRE LOS ESCOMBROS. LIBERÉ A RAV AMNUNÁ Y SUS COMPAÑEROS Y LOS CONDUJE AL VALLE DE OROS, ¡SALVÁNDOLOS!
El accidente ocurrido hace 2 días también cobró la vida de 45 personas, entonces si seguimos la idea del texto anterior, estos 45 que murieron en Merón, ¿a quienes salvaron?
No tengo esa respuesta, pero sí creo que LOS CIELOS SE HAN ESTADO MOVIENDO para hacer retroceder la oscuridad de este mundo. Como en este plano luz y oscuridad se deben balancear, entonces inyectar una carga de luz requiere pagarle un precio al otro lado. Ese precio podrían ser muchas cosas; otra cepa agresiva del COVID, alguna catástrofe natural o cualquier otro evento que cobrara cientos o miles de vidas. O también Dios, en su infinita misericordia, quizás optó por liberarnos, canjeando las vidas de 45 devotos que, al sumar la luminosidad de sus almas, se equiparaban a los cientos o miles que hubieran muerto por otras causas. Además, que mejor fecha para el canje que uno de los días más luminosos del año y que contiene el 11 como detonante del exceso.
Lag BaOmer ha sido casi siempre exceo de luz, pero porta potencialmente el exceso de oscuridad. Sea la razón que tuviera el Creador, esta vez la luz fue canjeada. Sólo debemos esforzarnos por mirar a través de los ojos de la trascendencia para entender que este canje sin duda es para el bien eterno de la humanidad.
No es primera vez que en Lag BaOmer el 11 se refleja como exceso de oscuridad. En 1911 otro accidente cobró la vida de 11 judíos. (Dos veces 11).
LOS CIELOS SE ESTÁN MOVIENDO y tengo la certeza de que mucha luz está pronto a revelarse después del canje ocurrido allá en Merón.
Shabbat Shalom.
